Unos minutos







Antes de abrir la puerta, Miguel ocultó el filoso cuchillo en la parte trasera de su cintura.
Avanza por la acera con ojos entrecerrados y un brillo de carbones encendidos.

LLeva los labios cenizos y sabor a cobre.
La sospecha ha crecido en su mente, como plantas rastreras en jardín sin dolientes.
Josefina, su mujer ha cambiado en las últimas semanas.
Se pinta los labios exquisitamente, peinandose con frecuencia, se ha puesto guapa cuando  él regresa a la residencia.

Ella no es así!

Después de andar un rato, la vio en la otra esquina.
Un hombre que no conoce, a su lado camina
Un extraño mayor que ella, de pelo gris y largas patillas.

Josefina sonríe al verlo, pero Miguel tiene ojos duros y brillo de carbones encendidos para el desconocido.
Apresurando el paso, lleva su mano en la parte trasera de la cintura, donde oculta su cuchillo.
-Te presento a mi padre. 
Dijo ella.






Comentarios

  1. Dicen que la prisa es mala consejera.

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  2. Excelentes descripciones y, por supuesto, las inevitables sorpresas bien guardadas para el final de los dos textos.
    Saludo amigo desde Colombia.

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    1. Gracias Guillermo.
      Me gusta guardar una baraja bajo la manga.
      Saludos desde New York

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  3. Antes de nada, ¡bienvenido al MICRORRETO de EL TINTERO DE ORO, compañero!
    Espero que la presentación del padre fuera más rápida que la mano que roza el cuchillo y así evitar que el micro acabe en tragedia...
    Me ha gustado, Alonso; pero si me permites una apreciación, yo quitaría la negrita, al menos la última, pues al ser un texto corto, se me ha ido la vista sin querer y me ha estropeado la sorpresa final.
    Te envío un cordial saludo.

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    1. Gracias Patxi.
      Sigo tu sugerencia de remover las negritas.
      Nadie como los amigos para aprender a escribir.

      Cordiales saludos

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  4. Buf. Vaya relato, Alonso. Qué malos son los celos; en qué bajo ser puede convertirnos.
    Me ha gustado leerte. Un saludo.

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    1. Hola Bruno.
      Los celos: veneno lento e inexorable.
      Gracias por tus gentiles palabras.
      Otro saludo cordial

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  5. Un texto lleno de celos, los celos son malos consejeros. Saludos a la distancia.

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    1. Saludos desde esta mesa, donde tengo una cita con la musa.

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  6. Bienvenido al Tintero de Oro y a este nuevo reto que nos propone David, Alonso :)

    Respecto al relato, me ha parecido contundente, con una atmósfera muy acorde al argumento que nos ha hecho pensar en lo peor y un final sorprendente. Los celos son traicioneros y nos nublan el juicio, no en vano tantos crímenes se comenten por su causa :(( ¡Buen relato!

    Un saludo.

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    1. Gracias Julia,
      Me encanta compartir y conocer nuevos amigos.
      Los celos son una da las pasiones más bajas que puede sentir el ser humano.

      Otro saludo,

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  7. Mi bienvenida Guillermo.
    Una tragedia en toda regla. Los celos son malos consejeros en cuestión de amor y destroza todo lo bueno de una relación.
    Si me permites un consejo, revisa esa repetición de "Brillo de carbones encendidos" creo que al ser un texto tan corto se hace ominosa dicha reiteración.
    Un abrazo.

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    1. Gracias por la bienvenida, tu reflexión y el consejo.

      Un abrazo

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  8. Qué peligro tienen los celos, la inseguridad...

    Un abrazo

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    1. Es un corrosivo que daña a quien lo lleva.

      Abrazos tranquilos,

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  9. Parecía que la historia iba por otros derroteros, de infidelidades y engaños, pero das un vuelco a la historia con esa frase final poniendo de manifiesto lo absurdo muchas veces de los celos. Un saludo, Alonso.

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  10. ¡Ay esos celos que malos consejeros son!... aunque dan para mucha literatura.
    Un cordial saludo de bienvenida a Tintero, compañero Alonso.

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    1. Ja, ja, ja ...los celos son muchas veces la musa de cientos de historias.

      Gracias, muchas gracias.

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  11. Dice el refrán. "Los celos son malos consejeros"
    El protagonista estuvo a punto de arruinarse la vida, ya que la intención de usar el cuchillo lo había poseído. El final me sorprendió, vaya fiasco se llevó el Otelo!
    Saludo

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